

N u e s t r a H I S T O R I A

Proudly
C O L O M B I A N
C A F E D E E S P E C I A L I D A D
Cetara Coffee nace en una finca pequeña de tres hectáreas ubicada a 1.500 metros sobre el nivel del mar, en Palmas del Socorro, Santander. Un territorio privilegiado donde la altitud, la latitud y el clima permiten que el café arábigo —la variedad más apreciada del mundo— desarrolle un perfil balanceado, limpio y lleno de matices.
Aquí no se produce café en masa.
Aquí se cultiva con intención.
Cada planta es sembrada y cuidada manualmente por familias campesinas que entienden que la calidad comienza desde la tierra. Cetara Coffee hace parte de la Federación Nacional de Cafeteros y trabaja bajo lineamientos técnicos y científicos desarrollados por Cenicafé, combinando conocimiento, tradición y respeto por la naturaleza.
Cetara es un café verdaderamente limpio y natural.
Para el control de la broca no se utilizan pesticidas ni venenos. En su lugar, se aplican métodos biológicos que protegen el ecosistema. La tierra se nutre con compost elaborado a partir de la misma cáscara del café, mezclada con cal para regular el pH del suelo, devolviendo a la tierra lo que el café toma de ella.
Los cafetales conviven con cultivos como yuca, maíz, plátano y guamo, que aportan sombra, nitrógeno y equilibrio natural. Todo el entorno está pensado para que el café crezca lento, sano y en armonía con su ecosistema.
La recolección es manual.
La fermentación se realiza cuidadosamente para que el grano conserve la mayor cantidad posible de nutrientes y complejidad antes de ser lavado. Luego, el café se seca de forma lenta y controlada, priorizando la calidad sobre la velocidad.
S E C A D O L E N T O a l s o l
Dentro de nuestra finca se utilizan métodos tradicionales y especializados de secado.
El secado al sol, realizado por manos campesinas, toma varios días y respeta los tiempos naturales del grano. Pero el método principal es el secado en invernadero, donde el café permanece durante semanas —mínimo tres— bajo temperaturas internas controladas, lo que permite conservar mejor sus nutrientes, estabilidad y calidad final.
El café alcanza su punto óptimo cuando llega al 11 por ciento de humedad. En este estado se conoce como café pergamino seco: el grano aún está protegido por una cáscara seca de color amarillo. Es en este punto donde el café está listo para ser comercializado como café de alta calidad.
Posteriormente, el café se lleva a la trilladora donde se retira el pergamino. De este proceso nace el café verde, que no es verde por inmadurez, sino porque ya está listo para entrar a la etapa de tostión.
En Cetara, el café se tuesta en un perfil medio–alto, cuidadosamente elegido para resaltar su balance, cuerpo y profundidad, sin perder la esencia del origen ni la identidad del grano.


